Recetas saludables y fáciles para después de Navidad
Después de los excesos navideños, el cuerpo suele pedir comidas más ligeras, equilibradas y fáciles de digerir, una forma sencilla de retomar buenos hábitos sin renunciar al sabor ni pasar horas en la cocina. En este post encontrarás ideas de recetas fáciles y saludables, pensadas para el día a día, con ingredientes sencillos y preparaciones rápidas que te ayudarán a comer mejor de forma natural y sin complicaciones.
Recetas de comida saludable y fácil
Volver a una alimentación más equilibrada no tiene por qué ser aburrido ni complicado. Al contrario, puede ser una oportunidad para descubrir platos sencillos, llenos de sabor y fáciles de integrar en el día a día como los que te proponemos a continuación.
Ensalada de alubias blancas con atún y espárragos trigueros

Las ensaladas también pueden ser platos completos y saciantes. Esta propuesta combina legumbres, pescado y verduras para dar forma a una receta que resulta ideal cuando apetece algo fresco pero nutritivo.
Lava y limpia un manojo de espárragos trigueros. Si ves que están muy duros, retira la parte final del tallo. Después, pon a calentar una cazuela con agua y sal y, cuando hierva, escalda los espárragos durante 3-4 minutos. Pasado este tiempo, pon en un plato los espárragos escurridos, echa una cucharada de aceite de oliva virgen extra picual, una pizca de hojuelas de chile y mezcla para que se impregnen bien del toque picante. Dora los espárragos a fuego medio en una sartén sin añadir más aceite.
A continuación, echa la cantidad de lechuga que consideres (previamente lavada) en una fuente, añade medio bote de alubias en conserva (enjuagadas y escurridas), dos huevos cocidos cortados en trocitos, una lata de atún desmigado y los espárragos templados. Decora con lascas de queso parmesano a tu gusto.
Para la vinagreta solo tienes que mezclar todos los ingredientes en un vaso: 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas de vino blanco, 1 cucharada de zumo de naranja y una cucharadita de miel. Aliña la ensalada, ¡y a comer!
Espaguetis de calabacín al pesto

Los espaguetis de verduras son una alternativa ligera y muy versátil a la pasta tradicional. En esta receta, el calabacín se convierte en la base de un plato lleno de sabor, ideal para quienes buscan recetas saludables, fáciles y rápidas sin renunciar a una comida apetecible.
Empieza cortando tres calabacines para darle forma de espagueti. Para eso, coge una mandolina o un cuchillo bien afilado y haz láminas longitudinalmente, tan finas como puedas. Finalmente, corta cada lámina en tiras.
Lava 150 gramos de champiñones Portobello y córtalos también en láminas. Luego, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio-alto y dora los champiñones. Sube el fuego y añade los espaguetis de calabacín y un ajo bien picado. Saltea 5 minutos con cuidado de no cocinarlos demasiado. Si lo haces, el calabacín soltará demasiada agua y perderá su textura.
Para la salsa pesto, coloca en una batidora 25 gramos de albahaca fresca, 25 gramos de rúcula, 1 ajo, 25 gramos de queso parmesano rallado, 70 gramos de anacardos, una cucharadita de sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Tritura todo unos segundos y, después, ve añadiendo poco a poco más aceite mientras sigues triturando el pesto. Mezcla la salsa con los espaguetis y listo para servir.
Lubina al vapor con verduras y cítricos

El pescado al vapor es una de las formas más sencillas y saludables de cocinarlo. Esta lubina acompañada de verduras y un toque cítrico es una receta ligera pero muy aromática, perfecta para incluir más pescado en tu menú semanal sin complicarte.
Lava una lubina de 600 gramos y sécala con papel de cocinar. Sálala y salpiméntala al gusto. Coloca un puñado de espinacas frescas (sin tallo y lavadas) en el cestillo para cocer al vapor y, sobre ellas, pon la lubina. Pela una zanahoria y ponla junto a la lubina, sin cortar. Corta también media lima y medio limón en gajos y disponlos alrededor de la lubina. Añade unas hojas de cilantro, albahaca y un manojo de tomillo fresco sobre el pescado y termina regando con un chorro de aceite de oliva virgen extra por encima.
En el fondo de la cazuela vierte medio vaso de vino blanco y medio vaso de agua. Debe haber dos dedos de líquido, así que tendrás que ajustar estas cantidades en función del tamaño de la cazuela que uses. Tapa, pon a fuego medio (sin levantar nunca la tapa para que no se escape el vapor) y deja que se cocine unos 20 minutos. ¡Qué aproveche!
Otras ideas de recetas fáciles y saludables
Si buscas variar un poco más tu menú, estas propuestas son ideales para seguir cuidándote sin caer en la monotonía. Son ideas de recetas fáciles, ricas y saludables que te ayudarán a continuar con tus buenos hábitos después de Navidad.
Crema de alcachofas y espinacas

Las cremas de verduras son un básico cuando apetece algo ligero y rápido de preparar. Esta versión combina dos ingredientes muy nutritivos, la alcachofa y las espinacas, en una receta perfecta para cenas suaves o como primer plato.
Pela y pica una cebolla y un puerro y pocha ambos ingredientes en una olla con aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Cuando empiecen a transparentar, añade 600 gramos de alcachofas limpias y troceadas y sube un poco el fuego hasta que las veas doraditas. Entonces, añade un litro de caldo de verduras y lleva a ebullición. Pasados 12 minutos, echa 300 gramos de espinacas y 200 mililitros de nata líquida para cocinar y espera otros 5 minutos más.
Por último, tritura la crema, pásala por un colador para eliminar las fibras de la alcachofa y rectifica de sal y pimienta. Nuestra recomendación es que la acompañes con un poco de parmesano rallado, ¡buenísimo!
Papillote de merluza y verduras

Cocinar al papillote te permite respetar el producto y conservar todo el sabor de los ingredientes. El mejor ejemplo es esta receta: un plato ligero, aromático y muy fácil de preparar.
Empieza preparando las verduras que quieras añadir: límpialas y córtalas en juliana. En este caso te proponemos 250 gramos de judías verdes, 200 gramos de espinacas, un brócoli, una bandeja de zanahorias baby, un calabacín y un puerro. En cuanto a la merluza, córtala (ya limpia de espina) en el número de piezas que necesites por persona.
A continuación, coloca sobre un papel de aluminio las verduras crudas, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta. Cierra el papillote formando un paquete bien sellado con el papel de aluminio y deja que se cocine en el horno a 180 ºC durante 12 minutos.
Un consejo: lo más importante es que la bolsa quede bien cerrada para que la presión del vapor que se genera dentro no la rompa.
Brochetas de pollo marinado y piña

Estas brochetas son una forma diferente y muy apetecible de preparar el pollo. El marinado aporta sabor y jugosidad, mientras que la piña añade un punto fresco y ligeramente dulce que equilibra el conjunto. Una receta sencilla, vistosa y perfecta para variar el menú con algo ligero, pero lleno de matices.
Trocea 3 pechugas de pollo en dados y échalos en un bol. Ahí, añade 4 cucharadas de salsa de soja, 4 cucharadas de zumo de lima, 4 cucharadas de zumo de piña, una cucharadita de ajo en polvo y otra de cebolla en polvo, una cucharadita de miel y una cucharadita más de pimentón. Mezcla todo bien para que el pollo se impregne del sabor, tapa con papel film y deja en la nevera, al menos, durante una hora.
Pasado ese tiempo, pela una piña y córtala en dados. Después, saca el pollo de la marinada y ensártalo (intercalando con la piña) en palos de brocheta. Cocina las brochetas a la plancha con un poco de aceite de oliva virgen extra, dorándolas por todos los lados.
Sírvelas con unas hierbas aromáticas picadas por encima, ¡y qué aproveche!