Recetas con sardinas frescas para aprovechar esta temporada
Hay pocos sabores que anuncien la llegada del verano mejor que unas sardinas asadas. En Galicia, especialmente durante la noche de San Xoán, este pescado se convierte en el gran protagonista de mesas, parrillas y celebraciones al aire libre. No es casualidad: junio y los meses posteriores coinciden con uno de los mejores momentos para disfrutar de ellas, por lo que también es la época perfecta para descubrir nuevas recetas con sardinas y sacar todo el partido a un producto de temporada lleno de sabor.
Receta de sardinas asadas al estilo San Xoán

Hablar de sardinas en Galicia es hablar de San Xoán. Durante la noche más mágica del año, miles de personas se reúnen alrededor de hogueras para disfrutar de unas buenas sardinas asadas.
Para prepararlas, empieza limpiando un kilo de sardinas frescas y sécalas bien con papel de cocina. Mientras tanto, prepara una parrilla o una plancha amplia y échale un poco de aceite de oliva virgen extra para evitar que el pescado se pegue.
Coloca las sardinas sobre la parrilla cuando esté bien caliente y cocínalas unos 3 o 4 minutos por cada lado. El tiempo dependerá del tamaño, pero lo importante es que la piel quede ligeramente tostada y el interior jugoso. Retíralas del fuego y añade sal gruesa al gusto antes de servir.
Una receta tan sencilla como irresistible. ¡Como las de las mejores noches de San Xoán!
Sardinas en escabeche receta tradicional

El escabeche es una de las formas más tradicionales de conservar y disfrutar del pescado. Además, permite preparar las sardinas con antelación y tenerlas listas para varios días.
El primer paso será limpiar un kilo de sardinas frescas. Enharínalas ligeramente y fríelas en abundante aceite de oliva virgen extra hasta que estén doradas. Retíralas y reserva.
En una cazuela aparte, añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y sofríe 4 dientes de ajo enteros, una cebolla cortada en juliana, una hoja de laurel y unos granos de pimienta negra. Cuando la cebolla esté tierna, incorpora 150 mililitros de vinagre de vino blanco y 150 mililitros de agua. Deja cocinar unos minutos para que los sabores se integren.
Coloca las sardinas en una fuente honda y vierte el escabeche por encima. Deja reposar al menos 24 horas antes de consumir.
El resultado es una receta llena de sabor que mejora incluso de un día para otro.
Sardinas marinadas receta fácil

Si buscas una preparación diferente y muy refrescante para los meses de calor, las sardinas marinadas son una excelente opción. Gracias al marinado, consiguen una textura firme y un sabor lleno de matices, perfecto para servir como aperitivo, entrante o incluso como parte de una ensalada.
Lo primero será limpiar bien 16 sardinas frescas, raspar suavemente las escamas con ayuda de un cuchillo, lavarlas bajo un chorro de agua fría y secarlas. Después, ábrelas en dos para obtener los filetes.
Cubre el fondo de una fuente amplia con una capa generosa de sal gorda. Coloca encima las sardinas con la piel hacia arriba y vuelve a cubrir con otra capa de sal. Repite la operación hasta terminar con todas. Añade unas ramitas de romero, la ralladura de un limón y un chorrito de su zumo. Si te gusta el toque picante, también puedes incorporar unos dientes de ajo laminados y una guindilla desmenuzada entre las capas. Tapa la fuente y déjala reposar en la nevera durante al menos dos horas.
Mientras tanto, prepara la vinagreta. Corta en dados muy pequeños medio pimiento rojo, medio pimiento verde y una cebolleta. Pica también unas hojas de perejil fresco y un huevo duro. Pon en un bol un buen chorro de aceite de oliva virgen extra Hojiblanca, un poco de vinagre de manzana y una pizca de sal. Bate hasta emulsionar y añade las verduras, el huevo y el perejil. Mezcla bien y reserva.
Cuando las sardinas hayan terminado el reposo, retíralas de la nevera y lávalas cuidadosamente bajo agua fría para eliminar el exceso de sal. Sécalas con papel de cocina y colócalas de nuevo en una fuente limpia. Cúbrelas con la vinagreta y deja que reposen unos minutos antes de servir.
Puedes disfrutarlas al momento o conservarlas en un recipiente hermético durante varios días.
Receta de sardinas frescas fritas

Las sardinas fritas son otro de esos clásicos que nunca pasan de moda. Crujientes por fuera y jugosas por dentro, son ideales para una comida informal.
Empieza limpiando y secando bien un kilo de sardinas frescas. Pásalas ligeramente por harina y sacude el exceso. Pon abundante aceite de oliva suave a calentar en una sartén amplia. Cuando alcance la temperatura adecuada, fríe las sardinas en tandas pequeñas para que se cocinen de manera uniforme.
Cuando estén doradas, retíralas a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Añade una pizca de sal y sírvelas recién hechas.
Una receta sencilla que demuestra que, muchas veces, los platos más simples son también los más deliciosos.
Recetas de sardinas frescas guisadas

Entre las recetas de sardinas frescas guisadas, esta es una de las más populares por su sencillez y por lo bien que combina con pan para mojar.
Comienza preparando una salsa con 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una cebolla picada y dos dientes de ajo. Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas. Añade 500 gramos de tomate triturado y deja cocinar unos 20 minutos. Ajusta de sal al gusto.
Cuando la salsa esté lista, incorpora las sardinas limpias y cocina todo junto durante unos 10 minutos. El pescado absorberá parte del sabor de la salsa y quedará especialmente jugoso.
Sirve bien caliente acompañado de unas patatas cocidas o una buena rebanada de pan, ¡para chuparse los dedos!
Cómo disfrutar al máximo de las sardinas frescas esta temporada
Las sardinas son mucho más que un clásico de las hogueras de San Xoán. Gracias a su sabor intenso, su versatilidad en la cocina y su excelente relación calidad-precio, se convierten en una opción perfecta para preparar platos diferentes durante toda la temporada.
Ya sea la clásica receta de sardinas asadas, en escabeche o marinadas, este pescado azul ofrece posibilidades para todos los gustos. Ahora que están en su mejor momento, solo queda elegir tu receta favorita y disfrutar de uno de los productos más emblemáticos de nuestra gastronomía.