Ensaladas para niños: recetas fáciles con las que conquistarlos
Conseguir que los más pequeños coman verduras no siempre es tarea fácil, pero todo cambia cuando los platos entran por los ojos. Las ensaladas para niños pueden ser una opción divertida, colorida y muy sabrosa si sabemos cómo adaptarlas a sus gustos.
La clave está en combinar ingredientes que ya les gustan, jugar con las formas y los colores y apostar por recetas sencillas que puedan disfrutar incluso preparando. En este post encontrarás varias ideas de ensaladas fáciles y completas, perfectas para que coman variado casi sin darse cuenta.
Cómo convertir cualquier ensalada para niños en un plato divertido
Hay pequeños trucos que te pueden ayudar a convertir las ensaladas en un plato mucho más atractivo. No se trata solo de los ingredientes, sino de cómo los presentas y los introduces en su día a día. Aquí van algunas ideas que funcionan de verdad:
Juega con los colores
Las ensaladas cuanto más coloridas, mejor. Añadir ingredientes de distintos tonos como zanahoria, tomate, maíz o remolacha hace que el plato sea mucho más llamativo y apetecible para ellos.
Cuida la presentación
Un mismo plato puede cambiar muchísimo según cómo lo sirvas. Puedes hacer formas divertidas, como caras o dibujos con los ingredientes para que les resulte más atractivo.
Déjales participar
Involucrar a los niños en la preparación hace que luego tengan más ganas de probar lo que han hecho. Desde lavar ingredientes hasta mezclar o montar el plato, todo suma.
Empieza por lo sencillo
Cuantos menos ingredientes y más conocidos, mejor. A partir de ahí puedes ir incorporando poco a poco nuevos sabores sin que les resulte extraño.
Mezcla lo que les gusta con lo nuevo
Combina ingredientes que ya les encantan (pasta, arroz, queso…) con otros que quieres introducir. Así el cambio es mucho más fácil y natural.
Ofréceles opciones y aliños suaves
A veces el problema no es la ensalada, sino el aliño. Usa aceite de oliva suave o salsas ligeras, e incluso deja que ellos elijan cómo aliñarla para hacerlo más divertido.
Ensalada de pasta para niños

La ensalada de pasta es una de las opciones más fáciles para introducir nuevos ingredientes en la dieta de los niños. La pasta suele ser un acierto seguro, y a partir de ahí podemos añadir verduras, proteínas o salsas suaves que hagan el plato más completo sin resultarles extraño.
Empieza cociendo 200 gramos de pasta corta (mejor si es de colores o con formas divertidas) siguiendo las indicaciones del paquete. Cuando esté lista, escúrrela y pásala por agua fría para cortar la cocción.
Mientras tanto, corta unos tomates cherry por la mitad, añade bolitas de mozzarella y un poco de aceituna negra en rodajas. Incorpora también unas hojas de albahaca fresca troceadas. Pon todo en un bol, añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra arbequina y mezcla bien. Si quieres, puedes terminar con un poco de queso rallado por encima.
Una ensalada sencilla, colorida y muy fácil de comer. ¡Lista para servir y disfrutar!
Ensalada de garbanzos para niños

Las legumbres también tienen su sitio en las ensaladas para niños, y los garbanzos son una excelente opción para empezar. Su textura suave y su sabor agradable hacen que se integren muy bien en platos frescos y fáciles de comer.
Para prepararla, escurre y enjuaga 400 gramos de garbanzos cocidos y ponlos en un bol amplio. Añade manzana en dados pequeños, un poco de zanahoria rallada y dados de pechuga de pollo cocida o a la plancha. Este contraste dulce-salado suele gustar mucho a los peques.
Aliña con aceite de oliva virgen extra y una cucharada de yogur natural para darle un toque cremoso. Mezcla bien hasta que quede todo integrado. Déjala enfriar unos minutos en la nevera… ¡y lista para sorprenderles!
Ensalada de arroz para niños

El arroz es otro de los ingredientes que nunca suele fallar con los peques. En formato ensalada, se convierte en una opción ligera, fresca y muy fácil de combinar con otros alimentos que ya conocen y les gustan.
Cuece 200 gramos de arroz en agua con una pizca de sal. Escúrrelo y déjalo enfriar completamente. Después, añade cuadraditos de tortilla francesa (puedes hacerla previamente), un poco de maíz dulce y un aguacate troceado. Aliña con aceite de oliva virgen extra y mezcla con cuidado para no aplastar el aguacate.
Una opción suave, diferente y muy completa, perfecta para una comida rápida y sin complicaciones.
Ensalada de lentejas para niños

Las lentejas pueden ser mucho más que un plato de cuchara. Bien combinadas, resultan fáciles de comer y muy completas desde el punto de vista nutricional, convirtiéndose en una alternativa interesante para variar el menú semanal.
Escurre 400 gramos de lentejas cocidas y enjuágalas para que queden sueltas. Añade dados de queso tierno, un poco de remolacha cocida en trocitos (le dará un color muy llamativo) y unos taquitos de pavo.
Aliña con aceite de oliva virgen extra y un chorrito de limón o, si lo prefieres, puedes optar por nuestro aceite de oliva virgen extra con aroma de limón. Mezcla bien para que todos los sabores se integren… et voilá, una ensalada colorida, diferente y muy nutritiva. ¡Seguro que repiten!
Ensalada campera para niños

La ensalada campera es un básico que también puede adaptarse perfectamente a los gustos de los niños. Con ingredientes sencillos y reconocibles, es una opción muy completa que suele gustar a todos.
Cuece 3 patatas medianas con piel hasta que estén tiernas. Déjalas enfriar, pélalas y córtalas en dados. Añade un huevo cocido troceado, atún escurrido y un poco de zanahoria cocida en rodajas. Si quieres darle un toque diferente, puedes incorporar también un poco de maíz.
Aliña con aceite de oliva virgen extra y mezcla con cuidado para que la patata no se rompa demasiado. Déjala reposar en la nevera unos minutos y sírvela bien fresquita. ¡Un clásico que nunca falla!