Gastronomía del Camino de Santiago

Si en algo coinciden todos los que visitan nuestro país es que aquí sabemos disfrutar como nadie de la buena comida. Casi en cada lugar de España hay un plato icónico que merece la pena conocer… Y los peregrinos que recorren nuestro camino más famoso lo saben bien. Aprovechando que este año se celebra el Xacobeo 2021-2022, queremos poner en valor nuestra gastronomía a través del Camino de Santiago. Saca papel y boli para anotar las recetas típicas que podrás degustar en algunas de sus rutas. Los itinerarios disponibles son 15, pero nos hemos centrado en 6 de los más importantes. ¿Te animas a recorrerlos con nosotros?
Gastronomía típica del Camino Francés
El Camino Francés es el itinerario con más tradición histórica del Camino de Santiago (y probablemente el más reconocido internacionalmente). Se inicia en tierras galas, en la localidad pirenaica de Saint Jean de Pied de Port. Después discurre por las regiones de Navarra, La Rioja y Castilla y León hasta llegar a Galicia.
Navarra
En tierras navarras los peregrinos pueden disfrutar de algunas recetas típicas para empezar la ruta con buen sabor de boca. Las pochas con chistorra, el plato estrella de Pamplona, es una de las mejores opciones como plato principal. Tampoco te puedes perder el bacalao al ajoarriero (te recomendamos aliñarlo con la variedad de AOVE Abril Picual para potenciar su sabor) y, por supuesto, los famosos espárragos navarros, protegidos con Denominación de Origen y de un sabor y textura inconfundibles. Los pimientos del Piquillo son otro imprescindible de esta zona. Pruébalos rellenos de bacalao y querrás repetir.
La Rioja
Continuamos nuestra ruta por La Rioja, donde la gastronomía del Camino de Santiago nos invita a disfrutar de su clásica menestra de verduras y de un montón de alimentos cocinados a la riojana. Uno de nuestros favoritos son las patatas a la riojana. Solo llevan chorizo y pimentón, pero están deliciosas. Si las aliñas con un chorro de AOVE Abril Gran Selección ganarán muchos puntos.
Castilla y León
Ya en Castilla y León, las paradas obligadas son Burgos (con su morcilla y su olla podrida, un guiso a base de alubias rojas perfecto para combatir el frío de esta zona) y León. En esta última parada, no te olvides de catar el cocido Maragato (importantísimo comerlo al revés: primero las carnes, después los garbanzos y, por último, la sopa) y la cecina leonesa. Otro imperdible de esta zona es el Botillo del Bierzo, con su costilla y rabo de cerdo como protagonistas.
Recetas para disfrutar del Camino del Norte
San Sebastián
Recorriendo la costa Cantábrica encontramos el Camino del Norte, cuyo punto de partida es San Sebastián. Pensar en Donosti es pensar instantáneamente en los pintxos, cuyo paradigma son las Gildas (una piparra, una anchoa y un par de aceitunas ensartadas en un palillo; así de fácil). El pescado es el elemento central de la mayoría de recetas típicas de esta zona: marmitako de bonito o atún blanco, bacalao al pil pil, txangurro a la donostiarra… Este último se elabora con carne de centollo, a la que se le añade una selección de hortalizas y verduras. Con la mezcla se rellena el caparazón y se gratina al horno. ¡Una delicia!
Santander
Si seguimos avanzando por la costa norte de la Península, la gastronomía del Camino de Santiago lleva a los peregrinos directos a Santander, donde también triunfan los platos con sabor a mar. Las rabas son la estrella indiscutible de Cantabria y su secreto está en un rebozado fino y un aceite de oliva suave para la fritura. También son típicas las sardinas a la santanderina (se rebozan y se cocina con un sofrito de tomate, cebolla y ajo) y, por supuesto, el mute. Es el cocido más destacado de la región, una combinación de pata de res, cerdo, tripa, maíz, garbanzos, frijoles, auyama, patatas y habas.
Oviedo
Justo antes de llegar a Galicia, el Camino pasa por Oviedo y nos permite descubrir la gastronomía de Asturias en todo su esplendor. Un buen cachopo con tu relleno favorito, un pastel de cabracho o la mitiquísima fabada asturiana son 3 platos que no te puedes perder en tierras asturianas. Obligatorio es también degustar el queso de Cabrales. Para un maridaje con personalidad, te recomendamos aliñarlo con un chorrito de AOVE Abril Arbequina que contraste con su dulzor la intensa acidez del queso.
A lo largo de toda la costa Norte podrás disfrutar además de las auténticas anchoas del Cantábrico. Las de Santoña, en Cantabria, son unas de las más conocidas. Pero otras regiones como el País Vasco también cuentan con su propio sello de calidad.
¿Qué comer en la Vía de la Plata?
Sevilla
Ahora nos trasladamos al sur de España, concretamente hasta Sevilla, para iniciar nuestro recorrido por la Vía de la Plata. No puedes irte de Andalucía sin probar su pescaíto frito (crujiente por fuera, jugoso por dentro) ni sus sopas frías, entre las que se encuentra el gazpacho. Si haces el Camino en verano, estas sopas son perfectas para reponer fuerzas y sobrellevar mejor las temperaturas extremas de la zona. Tampoco puedes dejar de degustar unos buenos huevos a la flamenca, servidos en cazuela de barro con guisantes, chorizo y jamón serrano.
Badajoz y Cáceres
Siguientes paradas: Badajoz y Cáceres, imperio de las migas del pastor. Alimentan con tan solo olerlas y, aunque también son típicas de otras regiones, Extremadura se lleva la palma. Son muy fáciles de elaborar, utilizando pan del día anterior al que se le añade un sofrito y otros ingredientes fritos. Chorizo, panceta, sardinas asadas… En épocas más calurosas, agradecerás probar el cojondongo, una sopa a medio camino entre ensalada y gazpacho que te recomendamos aliñar con AOVE Abril Hojiblanca para potenciar su sabor.
Salamanca
Ya en Castilla y León, la gastronomía de Salamanca nos sorprende con opciones como la chanfaina (un plato a base de carne de cordero, arroz y especias que se sirve en cazuela de barro) o las patatas revolconas, herencia gastronómica campesina que consiste en revolver las patatas hasta que se hagan puré y añadirles pimentón, laurel, sal y un buen aceite de oliva virgen extra. En algunos sitios las sirven con cerdo, chorizo o panceta.
Zamora
A tu paso por Zamora, un imprescindible es el arroz a la zamorana, cuya base son elementos de casquería de cerdo a los que se les da el toque de gracia con ajo y pimentón. Los figones son otra receta típica de la zona, una tapa exclusiva de esta provincia que consiste en un trozo de chorizo tierno envuelto en jamón york y queso en lonchas y rebozado en la masa clásica de las gambas gabardina. Por último, mención de honor para el Queso Zamorano, una variedad con denominación de origen elaborada a partir de leche de oveja que hará las delicias de todos los cheese lovers.
Comida típica en el Camino de Levante
Valencia
Desde Valencia parte el Camino de Levante, una de las rutas jacobeas secundarias más importantes por la importancia que tuvo en su época. Conectaba a los peregrinos de los países mediterráneos con los restos del Apóstol. Este itinerario parte la Península en dos mitades y atraviesa hasta 5 comunidades, todas ellas con una tradición gastronómica digna de admirar.
Antes de salir de Valencia, indispensable probar el plato por antonomasia de esta tierra: la Paella valenciana. Son 10 sus ingredientes básicos -entre ellos conejo, pollo, judías verdes, azafrán…- pero el arroz es sin duda el ingrediente estrella. De su buena elección dependerá el resultado final. También del aceite que utilices para elaborarla, a poder ser, un aceite de oliva de sabor suave para que no enmascare el del resto de alimentos. Otros musts aquí son la fideguá (muy parecida a la paella, pero cambiando arroz por fideos) o el esgarraet, una ensalada típica a base de bacalao en salazón, pimiento rojo asado y ajos, todo aderezado con aceite de oliva. Para refrescarte si vas a hacer el camino en verano, nada mejor que un vaso de horchata de chufa, todo un clásico de esta zona.
Albacete
La siguiente parada al salir de la Comunidad Valenciana es Albacete, de donde no te puedes ir sin probar su atascaburras. También se le llama ajo arriero o ajo mortero, y consta solo de 4 ingredientes. Bacalao en salazón, patatas cocidas, ajo y aceite de oliva, mezclados en un puré que se culmina con unas nueces y huevo duro. Para los peregrinos que recorran esta ruta en invierno, imprescindible catar también el pisto manchego (fritada de verduras de origen campesino) o las migas ruleras, con chorizo, jamón serrano e incluso tocino. ¿Y los más golosos? Parada obligada en La Roda para probar los mitiquísimos miguelitos, unos pastelitos de hojaldre rellenos de crema con los que cargarás pilas para los próximos kilómetros.
Cuenca
A su paso por Cuenca, el Camino del Levante nos descubre platos tan sabrosos como el morteruelo (parecido al paté, pero a base de hígado de cerdo, especias y pan rallado) o los zarajos, intestinos de cordero lechal marinados y enrollados con una forma muy característica.
Toledo
Y llegamos a Toledo, la ciudad de las tres culturas, donde la variedad y calidad de la gastronomía nos ofrece decenas de opciones para afrontar el Camino con energía. Desde el arroz a la toledana, que incluye ingredientes tan dispares como el congrio, las setas o la manteca de cerdo, hasta la perdiz estofada, pasando por el cochifrito manchego (crujiente por fuera, tierno por dentro) o la carcamusa, un guiso de carne de ternera o cerdo al que se le añaden verduras de temporada.
Ávila
Si Toledo es una de las cunas manchegas de la gastronomía, Ávila no se queda atrás. Es la siguiente parada en el camino y no puedes pasar por ella sin probar el rey de reyes, el chuletón abulense, toda una delicia para los amantes de la carne. Ha de pertenecer a la raza avileña-negra y prepararse con un aceite de oliva a la altura. Cualquiera de las variedades de la gama premium de Aceites Abril, como el Gotas de Abril o el AOVE Abril Gran Selección, son dignos acompañantes de esta delicatessen. Los judiones del Barco (judías blancas de gran tamaño que se preparan guisadas con choriza, panceta y otras delicias) o el cocido Morañego, que debe incluir garbanzos de La Moraña, cultivados en la comarca del mismo nombre, son solo dos opciones más de las muchas que nos ofrece la gastronomía abulense.
Camino de Madrid: sus mejores recetas
Madrid
Uniendo la capital con el Camino Francés encontramos el Camino de Madrid. Una ruta que cada vez eligen más peregrinos y que está plagada de recetas típicas. Sin salir de Madrid ya encontramos unas cuantas. Imposible no nombrar el cocido madrileño y sus característicos tres vuelcos, así como sus caracoles a la madrileña o sus famosos callos, el plato de casquería por excelencia y un fijo de los mejores bares de tapas. Fijas son también las patatas bravas, que en la capital se toman solo con salsa brava, sin añadir mayonesa como acostumbran en otras zonas de España. Entre la oferta de dulces destacan los churros y las porras, que recomendamos freír en un AOVE de primera calidad para darles un sabor irresistible.
Segovia
Segovia es la siguiente parada y entre sus platos más reseñables está el cochinillo asado, catalogado dentro de la categoría de Marca de Garantía. La historia gastronómica segoviana no se entiende sin este manjar, que se suele presentar entero en una bandeja y trinchar delante de los comensales. ¡Todo un espectáculo! De entrante, te recomendamos pedir judiones de la Granja, una de las joyas de la provincia cultivadas en el municipio del mismo nombre y preparadas tradicionalmente de forma similar a la fabada.
¿Qué comer en la ruta de la Lana?
Guadalajara
La Ruta de la Lana sale de Cuenca, cuyos platos más reconocidos ya acabamos de repasar, y pasa después por Guadalajara. Aquí también merece la pena pararse para darle un homenaje al paladar. El cabrito asado al horno de leña, con su máximo exponente en la localidad de Jadraque, o el cordero de la Alcarria son dos opciones de las que disfrutarán los incondicionales de la carne. No podemos pasar por alto la caldereta, de la que hay versiones muy diferentes pero todas con un denominador común: un buen cordero manchego, vino blanco y verduras de la huerta.
Soria
Antes de llegar a Burgos y disfrutar de los platos que ya te hemos adelantado en este post, debes hacer un alto en Soria. ¿Quién no ha escuchado hablar de sus torreznos? Son tiras de panceta fritas, pero conseguir que queden perfectas es algo que solo los sorianos pueden conseguir. Crujientes por fuera y curiosas en el interior, esa es la clave. Aquí también se puede disfrutar de otros platos típicos manchegos que ya hemos mencionado, como la caldereta, el cordero asado o las migas de pastor. La trufa negra es otro de los productos típicos de la provincia de Soria, en proceso de conseguir la etiqueta de Denominación de Origen, sin olvidarnos, por supuesto, de sus deliciosos embutidos.
¿Se te ha hecho la boca agua con las recetas típicas de la gastronomía del Camino de Santiago de las que te hemos hablado en este post? Te animamos a seguirnos en nuestras redes sociales. Cada mes iremos descubriéndote nuevas elaboraciones de la gastronomía española. Así podrás prepararlas en casa y transportarte a todos los rincones de nuestra geografía sin salir de tu cocina. Búscanos en Instagram y Facebook por @aceitesabril… ¡y #CómeteelCamino!